Créditos al autor de la imágen. Imagen modificada por Segunda Oportunidad

Las startups en América Latina están de moda, y no sólo en Silicon Valley. Chile, Francia, India, Italia, México y Polonia tienen en común la existencia de nuevos programas de fomento a la creación de startups para sostener la competitividad, promover la innovación y aprovechar así las oportunidades de la nueva economía digital.

Que la creación de nuevas empresas innovadoras sea un factor importante en el dinamismo empresarial e innovador de un país es algo consensuado. Las startups en América Latina y en el resto del mundo, permiten llevar al mercado nuevos productos o servicios basados en descubrimientos científicos o en nuevas aplicaciones de conocimientos existentes, crean nuevos mercados y ofrecen soluciones novedosas a problemas emergentes. Las mismas, incrementan la competencia para la innovación y favorecen el desarrollo de un entorno empresarial dinámico. El nacimiento y el desarrollo de estas empresas dependen de múltiples factores, como son la existencia de una buena base científica, un entorno favorable a los negocios y un sector financiero disponible para invertir a mediano plazo en proyectos de alto riesgo. Las startups en América Latina, ya son una realidad.

En general, la idea de startup se asocia a negocios dinámicos, nuevos y disruptivos que pueden surgir, en muchos casos, de ideas innovadoras que requieren más de capital financiero que de infraestructura física para su desarrollo. Le narrativa en torno el mundo de las startups se ha desarrollado a partir del fenómeno de Silicon Valley y de los nuevos emprendimientos tecnológicos derivados del uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) surgidos como spin-offs del cluster de los gigantes de las TIC y de las universidades tecnológicas. Hoy Silicon Valley sigue siendo la cuna de startups disruptivas a nivel mundial. En 2016, nueve de las 20 startups con mayor valoración de mercado se encuentran en California, entre ellas Uber, Airbnb y pinterest.

Sin embargo, hoy en día la realidad de las startups abarca mucho más que la realidad de Silicon Valley y el fenómeno se está expandiendo y adquiriendo nuevos matices en función de los lugares donde estas nuevas empresas innovadoras se están creando. La difusión de las TIC, la globalización y las aspiraciones crecientes de las sociedades en los países emergentes, junto con unas políticas públicas más atentas a crear condiciones para la innovación, están llevando e que el fenómeno de las startups se expanda no sólo en Europa sino también en África, Asia y América Latina, donde hay una masa crítica incipiente de startuppers operando, creando soluciones innovadoras y contribuyendo a un cambio de mentalidad en sus países.

Entendiendo la escencia de las startups

Para entender la esencia de las startups, las mejores definiciones son las de los mismos startuppers, como por ejemplo, la del codirector ejecutivo de Warby-Parker, Neil Blumenthal, para quien una startup es una «empresa que busca resolver un problema para el cual la solución no es obvia y para la cual su éxito no está garantizado» (Business Inside, 2014). Sin embargo, cuando las startups se vuelven un beneficiario potencial de acciones directas de fomento, públicas o privadas, es preciso adoptar criterios más concretos para poder seleccionar beneficiarios, así como para llevar a cabo monitoreo y evaluaciones de impacto. Del proceso de aprendizaje de diseño e implementación de políticas de fomento de las startups en varios países se desprende que en general a los fines de acciones directas de fomemo se tiende a utilizar definiciones mixtas que sumen a indicadores de desempeño, indicadores de caracterísdcas y contenido del negocio. En este documento se utiliza el término «stern,» para identificar a las nuevas empresas intensivas en innovación o de alto impacto para las cuales se están implementando mecanismos de apoyo en los países de América Latina, según las definiciones de cada país.

¿Por qué apoyar a las startups en América Latina?

La creación y el desarrollo de nuevas empresas innovadoras contribuyen a sostener la innovación en la economía y aportan dinamismo a la productividad y resiliencia al sistema económico (OCDE, 2010, 2011a, 20116; Stangler, 2010; Endeavor-GEM, 2011; InnoGrips, 2011; UNCTAD, 2012). En los países más avanzados se registra una elevada corelación entre le existencia de una buena base de emprendedores innovadores, una mayor explotación de la base científica y tecnológica, y el crecimiento de la productividad (OCDE, 2005).

Entre los impactos positivos que genera la creación de startups destacan los siguientes:

Las startups en Amércia Latina y en el resto del mundo, pueden apoyar el cambio estructural en la economía, al introducir nuevos productos y servicios intensivos en conocimiento y sostener la innovación. Las startups pueden contribuir a redefinir modelos de negocio como está pasando en el caso de los servicios de transporte y hotelería, y contribuyen en generar sinergías con las estrategias de innovación abierta de las grandes empresas. En el caso de países emergentes, las startups pueden jugar un papel transformador al responder de manera flexible a problemáticas o desafíos de desarrollo social o económico específicos al país.

Renuevan el tejido empresarial con actores dinámicos, modernos, abiertos, innovadores y generacionalmente más jóvenes, lo que significa la difusión de estos valores dentro del mundo empresarial. En los procesos de creación de startups innovadoras se generan externalidades positivas para el sistema económico en forma de difusión de una cultura de experimentación y aprendizaje, logrando así cambios de mentalidad y mayor aceptación del riesgo empresarial, tanto por parte de los emprendedores como por parte de los inversores.

En algun casos, la presencia de clústers de startups aporta unvalor intangible para los países al contribuir a generar una imagen positiva de las ciudades o regiones donde se concentran estos emprendimientos. Algunos ejemplos son Medellín en Colombia, Bangalore en India y Detroit en Estados Unidos.

Contribuyen a generar empleo, aunque son escasos los casos de startups que se transforman en gigantes de la industria. En general, estas empresas generan empleos de calidad y contribuyen a activar la demanda de capacidades avanzadas en áreas científicas, tecnológicas y de gestión de negocios.

¿Quienes deben invertir en las startups?

Ahora bien, el fenómeno de las startups no es espontáneo y precisa de ciertas condiciones de base para que se pueda desarrollar. En algunos casos son los mismos actores privados los que tienen que asumir los costos de la experimentación y generación de estas empresas, porque la creación y la expansión de startups es una actividad de alto riesgo y con alto potencial de fracaso, que a la ves ofrece potencialidades de retornos muy elevadas. La disposición de los actores privados, tanto empresarios como inversionistas es así pues clave para que estos emprendimientos puedan surgir y crecer. Sin embargo, hay áreas en las cuales se justifica le inversión pública.

El desarrollo de ecosistemas exitosos

El desarrollo de ecosistemas exitosos de startups no ocurre de una manera automática y las políticas públicas, de la mano de las iniciativas privadas, pueden jugar un papel importante en su fomento. Las startups innovadoras enfrentan desafíos específicos en su creación, desarrollo y expansión, diferentes de los de las empresas tradicionales. Esto se debe principalmente a los altos riesgos e incertidumbre relacionados con sus operadores, en especial en las fases más tempranas de su desarrollo. En especial se pueden identificar seis grandes barreras para la creación y el desarrollo de estas empresas:

1. Desarrollo incipiente:

El desarrollo de ecosistemas exitosos de startups no ocurre de una manera automática y las políticas públicas, de la mano de las iniciativas privadas, pueden jugar un papel importante en su fomento. Las startups innovadoras enfrentan desafíos específicos en su creación, desarrollo y expansión, diferentes de los de las empresas tradicionales. Esto se debe principalmente a los altos riesgos e incertidumbre relacionados con sus operadores, en especial en las fases más tempranas de su desarrollo. En especial se pueden identificar seis grandes barreras para la creación y el desarrollo de estas empresas:

2. Escasa cultura empresarial e innovadora:

Escasa cultura empresarial e innovadora. Hay sociedades más adversas al riesgo empresarial que otras en las cuales prevalece una actitud de desconfianza hacia la actividad empresarial y hacia su impacto positivo no sólo para el emprendedor sino para el territorio y el país en su conjunto.

3. Brecha financiera:

Brecha financiera entre los recursos iniciales del emprendedor, incluso los que puede recibir de agencias públicas o financiamiento corporativo para investigar y desarrollar una idea con potencial comercial, y la inversión financiera y de infraestructura necesaria para transformar esa idea en un prototipo industrial. La existencia de un sistema financiero capaz de dialogar con empresarios innovadores en sus distintas fases de desarrollo es clave para apoyar el desarrollo de estas empresas.

4. Asimetría de información:

Asimetría de información entre el emprendedor-innovador, los inversionistas y los clientes potenciales. El innovador conoce lo que es factible en el aspecto técnico; el inversionista sabe cómo introducir y valorizar nuevos productos en el mercado y monitorear la demanda da los consumidores. Para que la invención se transforme en una innovación es necesario un plan de negocios que incluya la resolución de diversos aspectos ligados a la funcionalidad, calidad y factibilidad de la producción y distribución. A menudo el innovador no posee las capacidades empresariales (gestión, negociación, finanzas, comercialización, etc.) necesarias para poner en marcha una empresa. A menudo el startupper no cuenta con información sobre canales de distribución, estrategias de posicionamiento y protección de la propiedad intelectual asociada a su mercado objetivo. Un entorno empresarial dinámico con elevados niveles de confianza entre empresarios, financiadores y consumidores constituye un elemento determinante en los procesos de creación de nuevas empresas y facilita la circulación de información. La calidad y densidad del sistema de innovación y Las instituciones que regulan las transacciones formales informales influyen en la dinámica y el éxito de la creación de nuevas empresas.

5. Brecha entre los startuppers y su mercado objetivo:

Brecha entre los startuppers y su mercado objetivo y falta de demanda para activar y sostener la producción y organización del modelo de negocio.

6. Barreras legales y administrativas:

Barreras legales y administrativas que dificultan la creación, expansión y cierre de empresas, reglamentaciones y estándares específicos en varias industrias que pueden limitar el desarrollo y el escalamiento de las startups, así como la falta de incentivos fiscales para la innovación.

¿Cómo apoyar a las startups en América Latina y el resto del mundo?

Las startups operan en ecosistemas densos, creativos, con capacidades científicas y tecnológicas, inversores, e infraestructura física y digital. Varios actores concurren en generar un sistema favorable a la creación y expansión de las startups.

El sector privado juega un papel cada vez más importante para las Startups en América Latina, no sólo desde el lado del financiamiento e inversión, sino en el financiamiento y oferta de infraestructura para los nuevos emprendimientos innovadores. Las grandes empresas invierten cada vez más en apoyar la creación de startups en América Latina, sobre todo en los sectores TIC y tecnológicos a través de sus estrategias de innovación abierta para incrementar la posibilidad de generar innovaciones beneficiándose del talento de los jóvenes y aprender más de las preferencias de los consumidores. Hoy en dia el papel de las grandes empresas en el fomento de las startups abarca un abanico amplio de acciones. A las primeras formas de fomento basadas en capital de riesgo corporativo, se suman las acciones de oferta de capital semilla y servicios de incubación en el marco de las estrategias de innovación abierta. Por ejemplo: Wayra de Telefónica surgió en Perú como una iniciativa de la empresa para aprovechar el talento innovador del país y se expandió para operar hoy en día a nivel global. Wayra brinda infraestructura, acceso digital, menoría y financiamiento en forma de capital semilla a jóvenes emprendedores seleccionados por medio de convocatorias.

Capital de riesgo corporativo

El capital de riesgo corporativo, para invertir en nuevas empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento, ha tenido un peso creciente en las estrategias de innovación abierta de las grandes empresas. Este tipo de capital de riesgo se diferencia del tradicional porque, más allá del retorno sobre sus inversiones, se propone encontrar nuevas soluciones e innovaciones de beneficio para la empresa. Por ello, se estima que las inversiones de capital de riesgo corporativo tienden a incrementar la tasa de innovación de la empresa inversora, su valor de mercado y su rendimiento financiero. Por su parte, las nuevas empresas innovadoras se benefician tanto del apoyo financiero brindado por la empresa inversora como de su experiencia comercial y su red de contactos.

Las Startups no operan en un vacío

Las startups no operan en un vacío, necesitan un entorno que ofrezca posibilidades de educación técnica y que cree capacidades en áreas específicas (como programación de software, pero también biotecnología, nanotecnología, materiales, diseño, arquitectura, etc.), infraestructura digital de primera línea, instituciones que faciliten encuentros entre potenciales startuppers e inversores y mentores. También se requiere un marco legal simple y ágil que responda a las diferentes necesidades de las empresas en sus distintas fases de desarrollo, que minimice la incertidumbre en las transacciones y facilite los trámites para la creación, operación y cierre de las empresas. Particularmente, es clave disponer de un sistema que apoye el desarrollo de la base científica y tecnológica y del entorno empresarial para poder generar un flujo considerable de conocimientos, tecnologías y encadenamientos (en calidad y cantidad), que sean susceptibles de ser transformados en innovaciones de alto impacto en el mercado. Esto requiere talentos, infraestructura, financiamiento e inversión del sector privado en I+D e innovación y condiciones regulatorias propicias. Un marco institucional y regulatorio estable que garantice el cumplimiento de contratos y regule los procedimientos de quiebra es vital para la supervivencia de empresas de nueva creación.

Formas de financiamiento para las startups en América Latina

Financiamiento a través de deuda

El endeudamiento bancario representa una de las fuentes más importantes de financiamiento tanto en las etapas de creación de nuevas empresas de base tecnológica como en la de expansión, junto con el capital inicial aportado por el propio fundador. En el caso de Estados Unidos el endeudamiento bancario representa entre el 15% y el 30% del financiamiento inicial de creación de empresas de alto crecimiento e intensivas en conocimiento.

Financiamiento a través de subsidios

Las agencias públicas a nivel nacional o regional ofrecen financiamiento directo en la forma de aportes no reembolsables, en algunos casos se requieren aportes complementarios por parre de los beneficiarios (matching funds). El apoyo público cubre los análisis de viabilidad, las pruebas de concepto, la elaboración de planes de negocio y los trámites para iniciar la constitución de la nueva empresa. Este aporte público es esencial en las etapas de gestación y creación, y representa alrededor del 30% de las fuentes de financiamiento de las nuevas empresas de base tecnológica. Este financiamiento inicial al emprendimiento innovador se suma al financiamiento provisto por otros programas gubernamentales que promueven la I+D colaborativa y la transferencia y comercialización de tecnologías de universidades y centros de investigación.

Financiamiento a través de aportes de capital

La mayor parte de los recursos para crear y poner en marcha las empresas proviene de activos personales del denominado grupo de “las tres f”, por sus iniciales en inglés, friends, family and fools (amigos, familia y tontos). Estos apartes personales cubren, en general, entre el 90%y el 70, del monto total de la inversión y se logran a través de su red de contactas directa, a menudo por montos relativamente bajos. Cabe destacar que debido a m naturaleza informal y familiar, estos aportes de capital son especialmente difíciles de medir.

Inversionistas ángeles

Los inversionistas ángeles suelen ser emprendedores o personas de negocios que aporten, más allá del capital, su experiencia y redes de contactos (de ahí el término “smart money”) a la empresa en etapa temprana de desarrollo. Estos inversionistas operan en el espacio intermedio entre el financiamiento informal de los fundadores, amigos y familiares, y el formal de capital de riesgo. Conllevan, en general, inversiones de entre 25.000 USD y 500.000 USD por empresa. Los inversionistas ángeles poseen mayor flexibilidad en cuanto a horizontes de maduración y retorno esperado de las inversiones. Muestran una menor aversión al riesgo en etapas tempranas y en emprendimientos innovadores. En términos generales, aportan capital a empresas jóvenes que aún no están preparadas para atraer inversiones de capital de riesgo. Juegan un papel clave asesorando, ayudando al emprendedor a mejorar la calidad de la propuesta de inversión (diseño, modelo de negocio, presentación). La operación por medio de grupos y mides de inversionistas ángeles, que permite compartir riesgos y alcanzar mayores niveles de inversión, es un fenómeno reciente. Se ha desarrollado en su mayoría en Estados Unidos y en la Unión Europea, donde el número de grupos y redes de ángeles se ha triplicado desde comienzos de la década de los 2000.

Fondos de capital de riesgo

Se definen como de capital de riesgo los fondos de inversión formales, especializados o “profesionales», que aportan capital a empresas innovadoras de alto crecimiento en etapas intermedias o de expansión, antes de su salida al mercado de capitales. En algunas economías avanzadas, como en el Reino Unido, Estados Unidos o Israel, existe una variedad de organizaciones dedicadas a estos fondos: organizaciones independientes, entidades afiliadas a instituciones financieras, organizaciones dependientes del gobierno y las redes de inversionistas ángeles (Teubal y Luukkonen, 2006). Los fondos de capital de riesgo realizan inversiones en un rango aproximado de 3 a 5 millones USD por empresa (aunque los límites pueden variar bastante entre países y con el tiempo).

Crowdfunding

El fondeo colectivo (Crowfunding) usa internet como plataforma para recaudar múltiples aportes de capital. permite acceder a capital semilla a un costo relativamente bajo. Los contribuyentes reciben una recompensa por su aporte. Estas recompensas van desde condiciones ventajosas para acceder al bien o servicio hasta el reconocimiento por su participación en el proyecto. Sin embargo, este modelo de financiamiento enfrenta la dificultad de establecer recompensas suficientemente atractivas pasa los inversionistas.


 

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Fuente: Startup en América Latina, consulta el documento completo.